domingo, 21 de diciembre de 2014

1. PARA TANTAS DAGAS. De Burzorz


Tras con Caronte haberme disputado
cerril y perspicaz por mi regreso,
cuando aún porfiaba en retornar ileso,
cayóme abyecto el golpe inopinado.

Me humillé ante el Olimpo despiadado
y del exilio en el Peloponeso
dejé mi casa sin un triste beso...
pero no bastó el óbolo pagado.

Tornarme invisible intenté sin suerte,
ahogar el llanto con sonrisas vagas,
reducir mi orgullo a una masa inerte.

De errar confiado entre sombras aciagas
me planto ahora a gritar ante la Muerte:
¡No tengo espalda para tantas dagas!

Seudónimo: Burzorz

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.